ENTREVISTA CON LA AI TRINIDAD GODÍNEZ TAPIA

Eres la única Árbitro Internacional mexicana ¿Fue por el arbitraje que conociste a Marcel?

Sí, afortunadamente me consideré su amiga, nos llevábamos muy bien. Cuando comencé en el arbitraje fue muy difícil porque es un ambiente de puros hombres, pero Marcel fue de las personas que más me apoyo dentro del ajedrez.

¿Cómo era él en el trato día a día?

Muy amable, conmigo siempre fue muy atento, una finísima persona, andaba en muchas cosas pero aun así tenía tiempo para su familia y sus amigos.

¿Cuándo lo conociste?

En 1984, cuando comencé en el arbitraje. Para el 85 me tocó estar con él en el Interzonal en Taxco, eliminatorio para el campeonato del mundo. Y también a partir de ahí conocí a su familia, a Vera la vi desde pequeñita, a su primera esposa, muy lindas ellas. Coincidíamos siempre en los Campeonatos nacionales, en muchos torneos, y él casi siempre iba con su familia.

¿Recuerdas alguna anécdota interesante en particular?

Recuerdo en las famosas Copas de la Ciudad de México, donde participaban miles de ajedrecistas, en el Plan Sexenal, ahí una vez me tocó expulsar a un jugador por indisciplina, se pasó la verdad, hizo algo indebido, era un jugador de cierto renombre. Y recuerdo que Marcel estaba en el comité de apelación y me apoyó totalmente, claro, porque yo tenía la razón.

¿Qué deja Marcel Sisniega?

Un legado muy grande. Fue el primer gran maestro mexicano en vida, porque a Torre se lo dieron póstumo. Durante mucho tiempo fue el mejor, pero además deja su calidad humana, y bueno, todo lo que hizo, la literatura por ejemplo, yo tengo un libro de cuentos suyo, bastante complejo, pero me gusta, y el cine, en fin, muchas cosas deja, este es un merecidísimo homenaje. 

GRACIAS POR SU APOYO